Expediente 237 (Ficha de Joe Adams)

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Expediente 237 (Ficha de Joe Adams)

Mensaje por Joe Adams el Mar Mayo 08, 2012 10:37 pm





● Datos de Identificación ●


NOMBRE COMPLETO
Joanne Esmeralda del Carmen Adams

EDAD
16 años

FECHA DE NACIMIENTO
3 de octubre de 1995

FECHA DE MUERTE
-

RAZA
Humana

TIPO DE ALIMENTACIÓN
-

LUGAR DE RESIDENCIA
A las afueras del pueblo, cerca del bosque



● Características Físicas ●



DESCRIPCIÓN FÍSICA
Tiene el pelo castaño oscuro y largo, a veces se le ondula y otras veces lo tiene lacio, es bastante moldeable. Sus ojos son grises y su piel un tanto blancuzca. Es delgada y bastante bajita para su edad, mide 1’49.
No le gustan demasiado las minifaldas pero los vestidos sí. Los vaqueros los ve pasables pero prefiere mucho más los chándales y la ropa deportiva y holgada al igual que las deportivas. Le encantan las converse, si son negras mejor. También adora las muñequeras, siempre o casi siempre las lleva puestas. Suele tener el pelo suelto aunque también lleva trenzas, coletas o cualquier peinado que le proporcione comodidad.




● Características Mentales ●


PERSONALIDAD
Es una chica simpática y agradable con los suyos pero con poco talento para socializar y relacionarse, de todos modos no le gusta demasiado la gente, se siente incómoda entre grandes masas demográficas. Es feliz viviendo sola con sus padres, siempre lo ha hecho. Es amable y servicial, le gusta ayudar y odia sentirse inútil. Es muy cariñosa y protectora, haría cualquier cosa por sus seres queridos. Estuvo yendo al instituto durante un año y lo odió, se burlaban de ella y eso la hizo sufrir mucho y alejarse. Tiene muy mal carácter cuando se enfada, y tiende a gritar bastante. Aún así es muy difícil hacerla enfadar, sólo cuando pierde la paciencia, y tiene poca pero aguanta. Le encanta el cine y la música, y también leer y jugar al fútbol. Es inteligente pero odia estudiar aunque lo hace. Odia los besos como saludo, al menos entre chicas porque veía en todos lados que las amigas se saludaban de esa manera. Ella prefiere los abrazos.
Apartando todo esto, así era antes de la muerte de sus padres. Ahora que vive con su abuela y que ha recibido un duro golpe, es alguien constantemente malhumorado y amargado. Siempre tiene una expresión inescrutable en el rostro y habla como si se aburriera, de forma monótona. Es más irascible que antes pero trata de mantener un gesto sereno. Discute mucho con ella misma mentalmente. Si antes no le gustaba demasiado que la tocasen, ahora le gusta menos todavía. Es muy difícil acercarse y compenetrar con ella. Llora en silencio, no le gusta mostrar sus emociones. Cuando tiene miedo trata de no dejar que se note. Esto no quita que a veces sea cariñosa, aunque esto casi nunca se ve. Necesita cariño y mimos pero no deja que nadie se los dé.

FORTALEZAS
Tiene más fuerza que cualquier otra chica normal, casi más que un chico.

DEBILIDADES
Tiene vértigo extremo y anemia crónica. También padece un leve grado de “sociofobia”.

HOBBIES
Tocar música, cocinar, ver películas con palomitas en casa, ir al cine.

ODIOS
La gente que se mete con los demás. La gente arrogante.



● Antecedentes ●


NACIONALIDAD
Estadounidense

HISTORIA
Joanne nació en Wichita Falls, Texas. Su padre, Robert Adams, era de Mystic Falls, un pueblo de Virginia. Se licenció en investigaciones criminales en la Universidad de Duke. Después de esto se mudó a Texas para llevar a cabo una investigación acerca de una serie de asesinatos que estaban desarrollándose en Houston. Justo cuando resolvió el misterio conoció a una joven mujer española llamada María Sánchez, procedente de España. Esta era una licenciada en periodismo y traducción e interpretación de inglés y francés, estaba en Texas para la misma investigación que Robert, y después de conocerlo no quiso volver a España. Empezaron a salir y se enamoraron, poco después se casaron y se mudaron a un pequeño pueblo de Texas, Wichita Falls.

Joanne vino al mundo una tarde ventosa de otoño, haciendo inmensamente felices a sus padres. La niña desde pequeña no tuvo éxito en el colegio con los demás niños por lo que sus padres decidieron contratar un profesor privado que le enseñara en casa. Ellos también estaban siempre con ella en su casa, o casi siempre. Trabajaban juntos e investigaban sin salir de casa. Cuando Joanne cumplió catorce años, sus padres decidieron enviarla a un instituto para que tuviera contacto con otras personas de su edad, pero no fue buena idea. Las chicas se burlaban por su carácter y forma de vestir más masculino de lo normal y los chicos tramaron una broma muy pesada. La engañaron haciéndole creer que uno de ellos se había enamorado de ella, fue invitada al baile del instituto por él pero la dejó plantada y le tiraron por encima un cubo de huevos mezclados con plumas y muchas cosas más, dejándola en ridículo. Desde entonces, Joanne deseó que se acabara el curso y se hizo completamente antisocial, siendo aún más reacia a los chicos.

Poco después recibieron informes de una serie de muertes en Mystic Falls y se trasladaron allí durante el verano. Tardaron todo el tiempo del mismo para resolver el misterio, para ello tuvieron que creer en cosas misteriosas. No dijeron nada de ello a su hija pero le regalaron un llamador de ángeles en el que habían metido verbena para protegerla de alguna manera. Lo que sí hicieron fue empezar a dejar estacas por la casa, Joanne no sabía por qué pero no le daba importancia.

Una noche, cuando sus padres se quedaron despiertos hasta tarde (Algo bastante común en ellos), pasó algo extraño. Ella se acostó pero tuvo una horrible pesadilla, soñó con vampiros. Cuando despertó sobresaltada, se extrañó por haber tenido un sueño como ese, no solía leer historias de vampiros. La última había sido dos años atrás. Había mucho ruido en el exterior por lo que se levantó rápidamente y llamó a su madre, abrió la puerta de su habitación y salió al salón justo a tiempo para ver cómo un tipo partía el cuello a su madre y otro dejaba caer a su padre con el cuello sangrante y unas marcas extrañas en él. El que lo había dejado caer tenía la boca manchada de sangre y luego se cayó al suelo quejándose.

―¡Papá! ―gritó. El hombre que quedaba en pie le partió el cuello a su padre y le echó una maldición al que estaba de rodillas en el suelo quejándose. La sujetó por los hombros y soltó un grito de miedo. La puerta se abrió de repente y un chico estuvo a punto de estamparse contra Joe al ser liberada del agarre del hombre, que se posicionó tras el recién llegado, tirando de su pelo.

―¿Qué tenemos aquí? ―dijo burlonamente. ―Un nuevo juguetito...

Joe tragó saliva y vio de reojo una estaca que había en un escritorio cerca de donde yacían sus padres. Supo entonces de qué se trataban los resultados de la investigación de sus padres y por qué no se lo habían contado, no los habría creído. Aunque ella habría creído cualquier cosa que le dijeran sus padres, o casi. No había tiempo para preguntar la identidad del chico desconocido. Supo lo que tenía que hacer.

―¿Por qué habéis hecho esto? ―preguntó fingiendo no saberlo mientras unas lágrimas de dolor le caían por las mejillas. ―¿Qué queréis?

Miró a sus padres y se arrodilló junto a su madre, le acarició la frente y después se levantó cogiendo la estaca. Se giró hacia el vampiro y se la clavó en la espalda, atravesando su corazón. Vio cómo el vampiro soltaba al chico pero inmediatamente después el otro vampiro la sujetó con fuerza con intenciones de morderla.

―¡Cuidado! ―había gritado el chico pero era demasiado tarde. No se lo pensó dos veces y corrió hacia ellos. El vampiro estaba concentrado en morder a Joe por lo que no se defendió del puñetazo que le lanzó el muchacho. El vampiro retrocedió un poco soltando a la chica. El chico se puso entre ambos. Joe se sintió algo confusa por la rapidez de los sucesos pero tras mirar al vampiro muerto en el suelo dirigió la vista hacia el chico rápidamente.

―¡No te quedes quieto! ―gritó demasiado tarde, porque el vampiro se abalanzó sobre el muchacho y Joe tuvo que apartarse dando un grito del susto para que no le cayeran ambos encima. Los dos, vampiro y humano, cayeron en el suelo junto al vampiro muerto. El muchacho lo miró y sacó la estaca para después enterrársela en el lado izquierdo de la espalda al que lo atacaba. Se lo quitó de encima y se pegó a la pared mientras el vampiro se quedaba gris. Miró a la chica, que parecía paralizada.

―¿Estás bien? ―le preguntó. Ella reaccionó al escucharlo y lo miró con cara de horror. Sin decir nada se dio la vuelta y empezó a recoger con torpeza los múltiples papeles que había en el escritorio de sus padres sin responder al chico.―Lo siento... ―dijo después. La chica le dijo que irían más y que la ayudara a recoger los papeles que quedaban en el sótano. Lo metió todo en una caja, cogió una estaca y, tras despedirse de sus padres con lágrimas en los ojos, salió corriendo de su casa seguida del muchacho que la había ayudado.―¿Por qué son tan importantes esos papeles?, es decir... ¿Por qué los necesitabas tanto?

―Es la investigación de mis padres, la que hizo que vinieran a matarnos. Yo no sabía nada de ella hasta ahora...

―¿Investigación...? ¿Son una especie de mafia o algo así?

Ella rió amargamente.

―¿Mafia? Son vampiros.

Él se quedó callado un momento sin mostrar expresión alguna.

―¿Qué...? Pero, ¿Qué dices? ¿Cómo que vampiros?, no te rías de mí, no tiene gracia... ―le dijo, era la reacción más normal, no creerla.

―No tienes que creerme, en realidad me da igual. Tú me has preguntado y yo te he respondido. ―dijo con seriedad. ―No estoy precisamente para bromear ahora. ―miró al suelo y soltó una suave carcajada volviendo a mover el palito. ―Que no tiene gracia... Le ha clavado una estaca a un tipo que me quería morder y me estoy riendo de él... ―dijo para sí misma.

El muchacho intentó ayudarla de todas las maneras pero ella no quiso aceptar su ayuda. Cavó un hoyo en el que sí dejó que él le echara una mano y enterró la caja con los papeles de la investigación. Después hizo unas marcas en los árboles cercanos con la estaca para saber dónde había dejado la caja. Volvió a su casa seguida del chico y a regañadientes de este para coger su móvil y su diario, entró por la cocina para no volver a ver los cuerpos de sus padres. Volvieron a internarse en el bosque y, tras volver a rechazar su ayuda, se acostó sobre las hojas secas del otoño, mientras él le decía que vigilaría. Antes de quedarse dormida le dijo su nombre. Él a cambio le dijo el suyo con una leve sonrisa. Se llamaba Eric.

Cuando Joe despertó, el chico estaba dormido. Se levantó y movió la cabeza de lado a lado.

―Así que tú vigilas, ¿Eh? ―dijo, esta vez sin mostrar mal humor. ―De todos modos no habrías podido hacer nada contra ellos... ―suspiró. ―Si de verdad me has creído... Te doy las gracias. ―se giró y corrió hacia el pueblo.

No tardó mucho en llegar hasta una casa que reconoció. Corrió hasta allí llamando a gritos a su abuela, y una vez allí le contó todo lo que había pasado, lo de los papeles, lo de los vampiros y, lo más extraño fue que su abuela la creyó.

Nota: Se quitó el llamador de ángeles en algún momento y se lo pondrá de nuevo cuando cumpla los 50 posts on rol estipulados en las normas.

OTRAS COSAS
- Sabe cocinar casi cualquier cosa.
- Sabe tocar la guitarra y el piano.
- Su grupo sanguíneo es 0+.
- Es ambidiestra.


Última edición por Joe Adams el Jue Jun 21, 2012 8:21 am, editado 1 vez
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Joe Adams
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Re: Expediente 237 (Ficha de Joe Adams)

Mensaje por Elena Gilbert el Miér Mayo 09, 2012 5:05 am

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Elena Gilbert
Vampiros

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